Historia de una maleta

Si alguien tenía que haberse quedado en Madrid, hubiera apostado por mí, pero no ha sido así. Mira que he volado veces y con compañías basante diversas (facturando siempre) empezando con Iberia en mi primer vuelo para finalmente acabar con Emirates. En el camino puedo citar a Ryanair en varias ocasiones, American Airlines, Iberia, Swiss, las de bajo coste Blueair y WizzAir, etc..

Y nunca había tenido ningún problema… hasta ahora. La protagonista de esta historia es una maleta. Tiene la peculiaridad de que es un poco “llamativa”, pero era la única que había en la tienda que fuera grande, manejable y que aguantase los golpes. Esta maleta se despidió de mí en Madrid, ya que tomábamos caminos distintos: yo al avión, con comida y bebida y ella a la bodega de carga,fría y sin luz. Pero las historias siempre se complican y en este caso, el destino de la maleta cambió.

Cuando su dueño aterrizaba bastante cansado en Sidney, descubría lo que nunca quiere descubrir uno en el aeropuerto, que su equipaje no está. Toca reclamar en el mostrador, y hay que hacerlo en otro idioma. Ahí es cuando uno descubre que la maleta había decidido disfrutar de un día más en Madrid, quien sabe si por el clima, por miedo a ir en la bodega o por si la abrían en la aduana (de esto tengo que hablar…), y que no había sido cargada en el avión. Mira que había transbordos posibles donde perderse, que se la podia llevar alguien, que se podía haber roto, pero no, se la han tenido que dejar en Barajas. Comenzamos bien la andadura australiana. Rellenar un informe, descripción de la maleta (bendita foto, como para descibir “eso”, datos (y luego me dí cuenta que estaba mal el movil mio), que si en 3 días no llega me dan tantos $ al día (iluso de mí).

Al llegar al hostal, llamadas a España para ver si el seguro cubre algo, comprar algo de ropa para pasar hasta que reciba el resto y esperar.

Pero el reencuentro, sorprendentemente, ha sido bastante rápido. Tras un día y poco, la maleta ha llegado a su destino, intacta y sin pasar por la aduana, eso sí, con una bonita etiqueta de “Urgente” en el asa. Digo sorprendentemente ya que no es que esté precisamente cerca, ahora miraré con más detalle la etiqueta de la maleta para ver si la cargaron antes de la reclamación (que habrá sido eso) en el vuelo posterior al mio o tras la reclamación (cosa que no dudo porque si no, no me cuadran las horas). ¿Causas del abandono de mi maleta? Quien sabe, desde la propia chica del mostrador de facturación a algún subcontradado del aeropuerto, a saber.

La verdad es que el servicio de búsqueda de Emirates es bastante efectivo ya que el chico que me atendió, al no saber nada dóne puede estar mi equipaje, tras preguntarme por los datos del vuelo, mandó un aviso a los 4 aeropuertos implicados y el sistema automáticamente respondió que posiblemente estuviera en Madrid (sin confirmación oficial), pero que no me perocupara. Te proporcionan además un teléfono de asistencia, un número de seguimiento y una página web en la que se puede consultar el estado de la reclamación, y por teléfono te avisan previamente de la situación (se ve que por la noche llamaron al contacto del hotel para informar de que estaba localizada, a mi me lo han comunicado los del hotel sobre la hora de comer)

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